
Mi experiencia en el campo del empleo de la tecnología en la intervención clínica empieza con uno de mis pacientes, él actualmente tiene 11 años, cursa el sexto grado de primaria en una escuela oficial y está diagnosticado como Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Acude con sus padres al Instituto a valoración y tratamiento farmacológico y terapéutico hasta los 10 años, situación poco favorable para él, ya que ha venido presentando problemas de aprendizaje y aprovechamiento escolar como secuela al TDAH. Los padres comentan que cuando el paciente cursaba preescolar, les comentaron que su hijo mostraba importantes signos de TDAH y que lo canalizarían a un grupo de apoyo, en el cual los padres refieren se le realizaban ejercicios de relajación y concentración, cuando ingresó a educación primaria se terminó con el grupo de ayuda y jamás volvieron a buscar alguna alternativa de apoyo o atención para su hijo, hasta que a los 10 años un familiar les sugirió que buscaran atención y les recomendó el Instituto.
En el Instituto fue evaluado en marzo del 2008, confirmándose el diagnóstico de TDAH y problema de aprendizaje, sugiriéndose tratamiento farmacológico y terapéutico.
En la evaluación inicial se reportó lo siguiente:
Refieren que el uso del medicamento ha favorecido la disminución de la hiperactividad y el aumento de los lapsos de atención.
En la escuela tiene dos amigos, con los que mantiene buena relación, los padres lo perciben estancado, a veces trabaja mejor o más y la maestra refiere que se distrae con facilidad, las calificaciones han mejorado a partir de que inició tratamiento farmacológico, en español ha subido de 6 a 8, historia de 6 a 7 aunque continúa presentando dificultades en matemáticas reprobando cada bimestre.Requiere de asesoría y supervisión para hacer las tareas y al parecer en casa se maneja un ambiente estructurado.
Los padres lo refieren como solitario, pues ha enfrentado el rechazo, agresión física y verbal por parte de sus compañeros de clase, nunca ha tenido apoyo emocional y suele presentar dermatitis nerviosa, lo describen como fantasioso, suele refugiarse en casa como una forma de evitar la socialización, le cuesta trabajo integrarse, no realiza ninguna actividad extraescolar, le gusta dibujar, ver televisión, jugar videojuegos y armar rompecabezas.
La madre refiere embarazo a término, a los 8 meses presentó contracciones que fueron controladas, neonato con llanto y respiración espontáneos al nacimiento.
Desarrollo psicomotor con retraso, caminó al año cinco meses aproximadamente y actualmente es torpe para todas las actividades motrices y en especial para las de coordinación motriz fina.
Al parecer el desarrollo del lenguaje es referido como normal.
Sueño tranquilo, aunque consideran que tal vez no duerme lo suficiente. No tiene problemas para conciliar el sueño.
En la evaluación de aprendizaje presenta importantes deficiencias e inmadurez en las habilidades cognitivas y de aprovechamiento, específicamente en las áreas de memoria a corto y a largo plazo, rapidez de procesamiento, percepción visual y auditiva, comprensión, razonamiento, conocimiento, lectura, escritura y matemáticas.
Se inicia apoyo terapéutico en marzo de 2008, con plan terapéutico específico a su problema de aprendizaje, tomando en cuenta las áreas que presentaron deficiencia durante la evaluación inicial. En agosto de 2008 se implementa en el tratamiento el empleo de programas didácticos a través de la computadora como parte importante de la terapia de aprendizaje, los programas utilizados han sido seleccionados tomando en cuenta las habilidades cognitivas y de aprovechamiento que requieren ser estimuladas y son utilizados dentro de la terapia, destinandoles 30 minutos de los 90 destinados semanalmente al paciente.
En el siguiente espacio, retomaré un poco los elementos clave de este paciente, para asi tener presente la información necesaria para conocer mas a fondo el caso hasta ahora expuesto.